Según desvela la Kabbalah en el libro del Zhoar vivir en una realidad dual es comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Eso se traduce en vivir en una realidad dominada por altibajos emocionales, miedos, falta de fe en uno mismo y un largo etc., que todos hemos experimentado a lo lago de nuestra vida.
Esto supone una desconexión con la unidad, es decir la parte más elevada de nuestra conciencia, y nos impide ser dueños de nuestro destino, dejando el transcurso de nuestra vida al azar cósmico plasmado en nuestra carta astral.
La carta astral dirige el destino de una persona inconsciente de su realidad, dictada por el Karma. Regresar a la unidad supone tener la capacidad de reordenar tu vida a través de tu voluntad, por encima del destino astral.
La necesidad de regresar a esta unidad esta plasmada en la simbología de diversas culturas que voy a mostrar.
Empecemos por el Templo de Salomón y sus columnas
El Templo de Salomón es un recipiente de energía neutra, es un lugar aislado y protegido de toda influencia dual, aislado de energía electromagnética, y protegida por las dos columnas que son los guardianes del templo, para que la divinidad se pueda alojar en ella.
Ahora explicare todo esto para que se entienda mejor.
Los materiales de construcción del templo que de describen en el libro de los reyes, dice que está forrado de madera de cedro y cubierta de oro en paredes suelos y techo, es decir, en las 4 direcciones arriba y abajo. Un habitáculo cubierto de metal se transforma en una caja de faraday , un espacio protegido de ondas electromagnéticas, y a su vez también intercala un material aislante como la madera con un material conductor como es el oro, lo convierte en un condensador o acumulador de orgón. Atrae energía vital en su interior, le esta dando vida a ese espacio protegido.
Las columnas son dos ,Jakin y Boaz, que en el árbol de la vida son las columnas laterales de las sefiras coronadas por Binah y Jojmah. que representan la dualidad, entre lo femenino y masculino, arriba y abajo, caliente y frío, bondad y rigor, es decir una conciencia y vida dual. La columna central del árbol de la vida es lo neutro, lo que pone paz y equilibrio entre las dos. Esta columna central representa la divinidad o la chispa divina que hay en nosotros.
Para entrar en el templo hay que merecerlo, y sólo entra quien abandona la dualidad y se centra en su divinidad, y solo así se abren las puertas. Las columnas están en la parte de afuera y no forman parte del templo, no tienen una función de sostener el templo. Al templo se entra en unidad en un entorno limpio y neutro energéticamente. Es como pasar a otra dimensión.
Nuestro cerebro se divide en dos hemisferios, como si fuesen las dos columnas, y en el centro esta la glándula pineal que se activa equilibrando los dos hemisferios, activando las cualidades divinas que tenemos bloqueadas y te abre las puertas a otra dimensión.
Empecemos por el Templo de Salomón y sus columnas
El Templo de Salomón es un recipiente de energía neutra, es un lugar aislado y protegido de toda influencia dual, aislado de energía electromagnética, y protegida por las dos columnas que son los guardianes del templo, para que la divinidad se pueda alojar en ella.
Ahora explicare todo esto para que se entienda mejor.
Los materiales de construcción del templo que de describen en el libro de los reyes, dice que está forrado de madera de cedro y cubierta de oro en paredes suelos y techo, es decir, en las 4 direcciones arriba y abajo. Un habitáculo cubierto de metal se transforma en una caja de faraday , un espacio protegido de ondas electromagnéticas, y a su vez también intercala un material aislante como la madera con un material conductor como es el oro, lo convierte en un condensador o acumulador de orgón. Atrae energía vital en su interior, le esta dando vida a ese espacio protegido.
Las columnas son dos ,Jakin y Boaz, que en el árbol de la vida son las columnas laterales de las sefiras coronadas por Binah y Jojmah. que representan la dualidad, entre lo femenino y masculino, arriba y abajo, caliente y frío, bondad y rigor, es decir una conciencia y vida dual. La columna central del árbol de la vida es lo neutro, lo que pone paz y equilibrio entre las dos. Esta columna central representa la divinidad o la chispa divina que hay en nosotros.
Para entrar en el templo hay que merecerlo, y sólo entra quien abandona la dualidad y se centra en su divinidad, y solo así se abren las puertas. Las columnas están en la parte de afuera y no forman parte del templo, no tienen una función de sostener el templo. Al templo se entra en unidad en un entorno limpio y neutro energéticamente. Es como pasar a otra dimensión.
Nuestro cerebro se divide en dos hemisferios, como si fuesen las dos columnas, y en el centro esta la glándula pineal que se activa equilibrando los dos hemisferios, activando las cualidades divinas que tenemos bloqueadas y te abre las puertas a otra dimensión.
En otra cultura como la Tolteca, encontramos algo muy similar en un símbolo llamado agua quemada o atlachinolli.
Este símbolo representa la energía del agua y fuego unidas para formar una tercera que sería el vapor o aliento sagrado. La unión de una energía ascendente como el fuego y otra descendente como el agua unidas armónicamente para crear el aliento divino. Este símbolo es el que sujeta el águila en el escudo de México en los petroglifos originales que se encontraron los Españoles en la conquista,
pero confundieron el agua quemada con una serpiente por su forma ondulante, y este error aún se encuentra reflejado en la bandera actual de México.
El águila representa una conciencia superior que sujeta el Atlachinolli pues pone paz entre los opuestos para elevar la conciencia a un estado de divinidad.
En el actual escudo el águila esta atacando a la serpiente que para las creencias cristianas representa el mal, pero para la de los toltecas la serpiente representa la sabiduría de la tierra, o sea una contradicción. En el escudo original no hay ninguna serpiente, sino un águila o conciencia superior en equilibrio con las fuerzas opuestas, que es lo que representa el Atlachinolli.
Cuando una civilización absorbe a otra siempre cambia los símbolos a su beneficio, para tener un motivo para cambiarlo.
Vemos pues que el significado original coincide con el de las columnas de Salomón.
Ahora pasamos a la India con el Símbolo del vajra.
Este objeto que ya lo trate en otro articulo anterior, consta de un eje central que representa el rayo o energía divina, y dos extremos que parecen dos coronas que representan los opuestos , y una pequeña esfera central que es el equilibrio entre ambas. Este equilibrio esta dirigido por el rayo o eje central que representa la divinidad.
Vemos que se repite el mismo mensaje.
En la cultura Celta esta el símbolo del triskel que también lo trate anteriomente, en una serie de artículos relacionados con la cultura celta.
Representa cuerpo mente y espíritu, o también el equilibrio entre positivo, negativo y neutro. Y sólo lo podían llevar los druídas pues eran los únicos que entendían su significado, La palabra Druída quiere decir, los que conocen el secreto del roble, pero la palabra roble tiene un segundo significado que es Puerta. Es decir conocen el secreto de la puerta que no es otro que la puerta a otras realidades a partir de equilibrar las energías y pensamientos duales.
En varias partes del mundo está el mensaje y la respuesta para salir de esta prisión dualista o mátrix. Ya es elección de cada uno en elegir la forma o sabiduría que más sintonice con él para realizar el mismo trabajo.
En el tiempo que llevo investigando estos temas, la que lo explica de una forma más completa y profunda son principalmente la Kabbalah y el Toltecayotl o enseñanzas toltecas pues he visto ya muchos paralelismos entre ambas y no creo que sea casual.
Joaquín Piquer.







































